
Por lo explicado anteriormente y sumado a que Tevez no termina de entender o de asociarse al juego del futbolista del Barcelona y que a Lavezzi le jugó en contra el nerviosismo en el partido contra los bolivianos o que todavía no está a la altura de vestir la camiseta albiceleste ya que no puede mandar tres centros consecutivos a la tribuna, Messi no compagina en este once titular. Hay dos opciones para solucionar este problema: sacar a Lionel o que todo el equipo juegue para él. Lo ideal sería la segunda porque todos vimos y sabemos lo que puede hacer cuando el conjunto Culé juega con él y no contra él. Pero para esto los laterales tienen que subir por las bandas, Messi debería tener un compañero de juego cuando arranca con la pelota en mitad de cancha, una opción es que ingrese Pastore y que salga Banega. Tiene que haber un delantero neto de área como Higuaín y que Tévez le seda su lugar. Tiene que entrar un jugador con más experiencia y goleo en la Selección que Lavezzi, quien tiene un solo gol y es el del partido amistoso de hace unos días contra Albania, pero que a la vez tenga su velocidad. El que podría ingresar en lugar del futbolista del Nápoli italiano podría ser Agüero.
Por último, para el partido de mañana frente a Colombia en cancha de Colón, la única variante sería Zabaleta por Rojo. De esta manera, Zanetti jugaría de tres y el primer jugador mencionado de cuatro. Si un jugador que ganó todo con su equipo, el Inter de Italia, y que juega hace 15 años en la misma posición, es corrido para jugar como lateral por izquierda siendo él derecho, entonces no esperemos que haya mucha proyección y que el funcionamiento del conjunto argentino funcione como el del Barcelona. Rojo puede jugar mal un partido y ser reemplazado, pero lo coherente sería que en su lugar ingrese un zurdo. ¿No hay otro izquierdo? Entonces se debería haberlo llevado a Monzón. Estas cosas hay que preverlas. Cada jugador, en su posición.



